Después de mi cirugía de cáncer de recto o de recto he tenido diarrea, incontinencia, defecaciones dolorosas, urgencia por usar el baño. ¿Es normal que tenga esto?

Tabla de Contenidos

No, probablemente, estés cursando con un LARS. Es bastante común después de un procedimiento por resección de cáncer de recto o alguna cirugía en este órgano. Tu médico no debe conocer esta complicación por eso es muy importante que busques ayuda con un especialista. Lastimosamente, muchos pacientes y médicos no conocen esta complicación. Por lo que el paciente está condenado a vivir con dependencia a un baño, preocupado por su función defecatoria, con alteración de su vida social, insatisfacción con la defecación, mala relación con sus amigos y alteraciones emocionales.

Por eso es de mucha importancia que un cáncer de recto siempre tiene que ser operado por un coloproctólogo. El conoce estas complicaciones y sabe cómo solucionarla.

¿Es muy común este problema?

Casi el 90% de pacientes lo sufrirá en algún momento. Cerca del 60% tendrá una mala calidad de vida sin el tratamiento.

¿Por qué se produce el LARS?

La causa exacta no se conoce, pero se piensa que está asociada a la pérdida del recto (que es un reservorio), denervación autonómica, aumento de la motilidad colónica, daño de la mucosa rectal por la radiación, perdida del reflejo recto anal inhibitorio, disminución de la presión del esfínter anal en reposo.

¿Hay factores de riesgo para presentar LARS?

Si, mayor edad, sexo femenino, localización del tumor cerca del margen anal, resección del mesorecto, radiación, ser portador de ileostomía de protección.

¿Hay manera de prevenir un LARS?

No, hasta el momento no existe evidencia de cómo prevenirlo. Por eso es muy importante que tu cirujano conozca este problema, ya que alterará demasiado tu calidad de vida y te explique detalladamente cómo solucionarlo en caso de presentarse.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Es muy frecuente recibir en mi consulta, pacientes con este síndrome, manejados por sus cirujanos como “algo normal después de la cirugía”. Dando una pésima calidad de vida al paciente. Se deben descartar otras enfermedades, que se manifiestan con diarrea, recurrencia del cáncer, estenosis postquirúrgicas, etc.

No es necesario solicitar colonoscopias en todos los casos. Pero si existen los síntomas mencionados semanas después de la cirugía se deberá tener una alta sospecha.

¿Cómo se debe tratar?

Antes que nada, ser empático con el paciente. Su calidad de vida no es la mejor. Incluso algunos en mi consulta han llegado a comentar que hubiesen preferido no operarse. Lastimosamente se reciben muchos pacientes así. Su cirujano no conoce este problema y los mantiene orbitando con “es normal”.  Siempre el responsable de tu cirugía debe saber resolver todas las complicaciones de la misma. Depende de la severidad de los síntomas y la calidad de vida del paciente. Muchas veces se les deja dietas especiales, consumo de fibra de entrada y se revalorará en cierto tiempo.

Se pueden usar antidiarreicos, analgésicos, antidepresivos, uso de cremas tópicas, antihistamínicos, entre otros medicamentos. Siempre se puede mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Qué pasa si no mejoro con el tratamiento inicial?

Hay opciones muy válidas, como terapia de piso pélvico, irrigación retrógrada de colon, entre otras, etc.

¿Hay mejores opciones que las anteriores?

Sí, tratamientos quirúrgicos. Existe la neuro modulación sacra o realizar una colostomía tipo Malone o una colostomía definitiva.

Su salud es mi prioridad, agende una cita para recibir atención especializada